Estar rodeados por gentes que

muro10dan la bienvenida a la libertad, la justicia social y espiritual, cuyos barcos surcarán las aguas, unas veces del mar en calma, otras de mar gruesa, de la tradición y la modernidad, el capitalismo agresivo y la supervivencia cotidiana, no será fácil.

Ahora, sin embargo, hay una mayor esperanza de que cambios parecidos puedan darse en Palestina. Y ello con el fin de que el siglo -ahora ya más de un siglo- de sionismo termine de una vez y se logre la reconciliación entre los palestinos víctimas de políticas criminales y la comunidad judía.

Una reconciliación que ha de ser justa -o no será-, construida sobre la base de su derecho al retorno, así como de los derechos humanos, sociales y políticos -hasta ahora negados-, por los que también el pueblo de Egipto ha luchado valientemente durante las semanas de enero en que el mundo concentró su mirada en la plaza de Tahrir.

“Estos dos últimos años

“Estos dos últimos años, los dirigentes de este país reiteraron mensajes que me chocan y no puedo ignorar. Me es difícil representarlos y defenderlos honestamente”, subrayó.

Conocido por su franqueza y sus opiniones tajantes, Avigdor Lierberman, jefe del partido nacionalista Israel Beiteinou, expresó posiciones muy controvertidas como jefe de la diplomacia israelí, hasta el punto de haber sido desautorizado varias veces por el primer ministro Benjamin Netanyahu.

Pero Netanyahu tampoco pudo mantener

la boca cerrada y, cuando la abrió, los demás le imitaron. Sus comentarios fueron de tal calibre que, a su lado, los redactores y presentadores de Fox News casi recuerdan a los pacifistas y hippies de los años sesenta.

El mensaje de Israel es muy simple: la revolución de Egipto -que es la que le pilla más cerca- es una revolución de tipo iraní promovida por Al Yazira y consentida estúpidamente por Barack Obama, que cada día se parece más a Jimmy Carter.

Encabezando la difusión de este “inteligente” análisis figuran los antiguos embajadores israelíes en Egipto, frustrados por haber tenido que pasar todo el tiempo de su mandato sin hacer prácticamente nada, encerrados en un apartamento cairota sin muchos lujos. Ahora, sin embargo, han entrado en erupción con la fuerza de un Etna imparable: “Lo que está sucediendo en Egipto es algo malo, pero que muy malo para todos los judíos”, afirmaba Zvi Mazael en el Canal Uno de la televisión israelí el pasado 28 de enero.

Así que, por supuesto, los árabes democráticos

muro6y no violentos (sean o no religiosos) no pueden ser sino algo “malo” para Israel. Aunque quizá este tipo de árabes ha estado ahí todo el rato y no solo en Egipto sino también en Palestina. En ese sentido, la insistencia de los especialistas israelíes en que el tratado de paz con Egipto está en peligro es solo una maniobra de distracción. Lo único que está en riesgo ahora es la pretensión de Israel de ser un islote occidental estable y civilizado, rodeado por un mar de fanáticos islamistas. Lo verdaderamente “malo” para Israel es que la cartografía siga siendo la misma,

pero la geografía cambie, que siga siendo un islote, un islote de bárbaros y fanáticos rodeado por un mar de nuevos Estados igualitarios y democráticos.
Hace mucho tiempo que la imagen de Israel como Estado democrático se ha borrado de las mentes de una gran parte de la sociedad democrática occidental ¿Qué repercusiones podría tener este hecho en las especiales relaciones que mantiene con Estados Unidos? El tiempo lo dirá.

Sus demandas, que son también las nuestras

, son volver a la unidad nacional, a través del diálogo y el respeto mutuo, y NUNCA recurrir a la violencia entre hermanos. Poner los intereses nacionales por encima de cualquier interés partidista, hay que recuperar el espíritu de lucha, todos unidos, con todas sus manifestaciones como derechos inherentes, y como factor catalizador, evocando el derecho internacional referente al respecto.
Exigimos el fin de la ocupación, el desmantelamiento de todos los asentamientos, parar la judaización de Jerusalén, eliminar el muro de segregación y acabar con la inmunidad del estado de Israel y sus líderes, y que sean juzgados por sus crímenes contra nuestro pueblo a lo largo de los últimos 62 años.

Un alto diplomático israelí anunció el

22bigmiércoles su renuncia pues ya no quiere representar la política exterior del actual gobierno de derecha, en particular la del jefe de la diplomacia, el nacionalista Avigdor Lieberman.

“Ya no puedo representar la línea del gobierno, cuando Lieberman toma la palabra en la ONU –la misma donde fue proclamada la solución de dos Estados para dos pueblos (israelí y palestino)– y declara que no hay posibilidad alguna de que un Estado palestino surja antes de décadas”, declaró Ilan Baruch a la radio militar.

Baruch, ex embajador de Israel en Sudáfrica, envió el martes una carta a todos los empleados del ministerio de Relaciones Exteriores para explicarles su decisión.
En esta carta, publicada por los medios israelíes, Baruch considera que los gobiernos actuales enterraron el proceso de paz con los palestinos y que su política pone en peligro la posición y la reputación de Israel en el escenario internacional.

Hoy sabemos que era solo una táctica destinada

a ganar tiempo para que los manifestantes se fueran a casa. Pero es que algo así nunca ha sucedido en Israel, un país donde todos los generales que en su día ordenaron disparar contra los palestinos, o a los judíos contrarios a la ocupación, son los mismos que compiten ahora por el puesto de general en jefe. Uno de ellos, Fair Naveh, ordenó en 2008 acabar con cualquier palestino sospechoso, incluso en el caso de que no se resistiera al arresto. Ese hombre nunca irá a la cárcel, pero Anat Kamm, la joven periodista que descubrió estas órdenes, se enfrenta ahora a una condena de nueve años por pasárselas a Haaretz, que las hizo públicas.

Resumiendo: ningún militar o político israelí pasará un solo día en la cárcel por haber ordenado a las tropas que disparen sobre manifestantes desarmados, civiles inocentes, mujeres, hombres y niños. Pero, claro, la luz que emanan los acontecimientos de Túnez o Egipto es tan fuerte que alcanza a iluminar perfectamente los más oscuros rincones de la “única democracia” de Oriente Próximo.

Comunicar sus experiencias les da pie a liberarse

arafat25y esto ya les supone una pequeña recuperación”, comenta la investigadora. “Hay dibujos muy duros, si bien los de más impacto no están en la exposición”, explica.

Toni Pérez, de la ONG Save The Children, cree que hay dos grandes grupos de pinturas. “Por un lado, los niños reflejan su realidad pintando bombas, aviones o helicópteros.

Por otro, hacen los mismos dibujos que haría cualquier niño del mundo, en el que reflejan sus sueños y lo que quieren ser de mayores. Estos segundos me impactaron mucho”, comenta Pérez.

El delegado de la ONG participó en la misión de la organización en Darfur (Sudán) en 2007 y una de las actividades que hacían con los niños era pintar. Pérez afirma que “los dibujos sirven de indicadores para ver cómo los pequeños van superando lo vivido. Cuando llegan a la escuela hacen uno que luego comparas con los posteriores y puedes ver grandes diferencias, como el paso de dibujar solo su realidad a pintar cosas más optimistas”.

Israel cree que el triunfo de las revoluciones de

138bigTúnez y de Egipto le supone una muy mala cosa. Que la televisión muestre a ciudadanos árabes educados y no islamistas,que en perfecto inglés exponen sus articuladas opiniones sobre la democracia sin recurrir a la retórica antioccidental, no puede serle, desde luego, sino una muy mala cosa. Y si además los ejércitos de esos dos países se abstienen de matar a tiros a los manifestantes, entonces… bueno, entonces la cosa se pone todavía peor, porque hace que su política de ocupación de Cisjordania y Gaza, además del apartheid ejercido sobre las poblaciones de esos territorios, se parezca demasiado a las políticas de los dictadores árabes.

En su primer, y hasta ahora único, mensaje sensato enviado por Netanyahu a sus ministros, les rogaba no comentar en público los acontecimientos que estan teniendo lugar en Egipto. Oyéndole se diría que, por un instante, Israel hubiera decidido cambiar su papel de vecino ocupante por el de simple visitante. Parece ser que hasta Netanyahu se sintió abochornado por los comentarios de Aviv Kochavi, general en jefe del Servicio de Inteligencia Militar. Y es que, hace apenas dos semanas, este dijo, nada menos que en la Kneset, que el régimen de Mubarak seguía siendo tan sólido y tan resistente como lo había sido siempre.

Una muestra recoge los trazos

130bigLos niños son una de las principales víctimas de los conflictos armados. Su día a día normal se ve interrumpido y sus experiencias cotidianas pasan a estar impregnadas de armas, aviones, bombas, soldados y disparos.

En la mayoría de casos, las vivencias de estos niños se pierden. Sin embargo, algunos de sus testimonios quedan registrados a través de ilustraciones. “No dibujan solo escenas de guerra también son capaces de imaginar y pintar la paz”, comenta la investigadora Alba Sanfeliu, miembro de la ONG Escola de Cultura de Pau y responsable de la exposición itinerante.

Los conflictos armados dibujados. La paz dibujada. La muestra recoge dibujos de paz y de guerra de niños bosnios, croatas, palestinos y de otros lugares del mundo que han vivido la confrontación bélica. Sanfeliu considera que esas creaciones son una forma de intervención psicosocial para que los niños narren y expresen lo que han vivido.